martes, 7 de diciembre de 2010

El Pepe, Paco y el Pato. Flor.

Flor: Tres cartas del mismo palo.

Una pieza y dos el mismo palo.

Dos piezas y una que sume.

O tres piezas.


Reglamento del Truco uruguayo)


Ahora que quiere arreglar la vereda en vez de cambiar el mundo, el Señor Presidente de la República ha descubierto que la inversión extranjera no es el Diablo en calzoncillos, como solía afirmar cuando invitaba a los malos (*) a alojarse involuntariamente a precios de oro, o se las daba con tutti por una buena causa.


Así pues, no sólo va al Conrad a decir “Bienvenidas las inversiones” sino que promete a los capitalistas los beneficios que les da cualquier país civilizado e inteligente. Y capitalista, claro.


Tan es así que, para desmentir que la calidad de la democracia está en peligro, al regreso de un viaje privado (?) declaró complacido que algunos belinunes (que no consultaron al Cookie ni a Talvi) van a poner dos mil millones de dólares asociados con UTE.


Bien particular ese viaje "privado". Con pasajes y gastos pagados por no sé quién, el Presidente de todos viajó a Madrid, con séquito de Ministros y jerarcas de empresas públicas (entre los cuales se encuentra, por razones seguramente de Estado, el Pato Celeste) para encontrarse con empresarios de tan cristalina gestión como Francisco Casal y Florentino Pérez. Ambos, como todo el mundo sabe, de origen humilde y devenidos ricos con el sudor no de sus frentes sino traficando hombres libres. Dicen por ahí (no yo, claro) que también brindando servicios que dejan todo limpio menos las conciencias. Qué mala es la gente.


¿Nuevos amigos o culebras? Chi lo sa. Buenos muchachos, tal vez; malas compañías seguro. Sin deslizar sombra de duda acerca de su honor, no es bueno que jerarcas del Gobierno de máximo nivel se manejen, en forma privada, con intimidad y en presencia de un único periodista, con empresarios poderosos; menos aún si uno de ellos tiene cuentas pendientes con la DGI y la Justicia. El mensaje es muy ambiguo, , por decir lo menos. En estas cosas, como la mujer del César. Ser y parecer.


Dejando la forma de lado, me apresuro a saludar con sincera alegría la metamorfosis de fondo implícita en todo o antedicho e, ilusionado, suelto un estentóreo ¡Bienvenido! Abolla mi ilusión nuevecita la pena de observar lo lejos que estoy de saber cómo se ata por el rabo estas flexibles y modernas moscas capitalistas sociales con las posiciones de los viajeros ante los plebiscitos del 92’, 2003 (empresas públicas y ANCAP) el del 2004 (agua), elFrigonal, el SOYP XXI y otros tesoros fósiles del Programa. A Dios gracias, no es mi problema.


Pensar que, éstos mismos, en los 80’ le decían panqueque a Flores Silva. ¡Marchaste Manolo! ¡A la cola, neneeeee!


Habiéndome apresurado a celebrar lo celebrable, más me he de tardar en proclamar la integración del Presidente y adyacencias al creciente grupo de orientales que verdaderamente creemos que, más allá de maquillajes, buenas intenciones y declaraciones de vocación de servicio público por parte de filósofos de cinco pesos, representantes sindicales y políticos oportunistas, hace años que -con notorias diferencias internas y contadas excepciones- nuestro Estado apesta.


No los veo aún integrados de alma a ese vapuleado, heterodoxo y nada homogéneo agrupamiento cuyos integrantes, hace 25 años, venimos insistiendo con que debe promoverse la asociación de las empresas públicas con pares privadas serias, así como la aplicación en toda la Administración pública de criterios de eficiencia y vínculo funcional propios del único sistema que, probadamente, funciona: el privado. Tanta libertad como sea posible, tanto Estado como sea necesario. Modesto catecismo.


El Estado benefactor, que tanto bien nos hizo hace cien años, dejó de serlo para la Sociedad toda en beneficio de sus empleados y de grupos sociales marginales; no todos cuyos miembros encarnan una inversión éticamente defendible, bien que humanamente irreprochable. Y eso tiene que cambiar, porque se llama des-democratización, corporativismo, clientelismo y demagogia; y no se lleva bien con la igualdad ante la Ley y la democracia representativa a que manda la Constitución.


Sé que los otros lo hacían también pero ¿no era que éramos el cambio?


SAVAP


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(*) Creo que llevaba ih antes de la o, pero era tan chiquito...

viernes, 3 de diciembre de 2010

Lo malo no es ser ciego: peor sería ser negro

El presidente Mujica dejó en claro en su audición radial de la pasada jornada que a su entender no hay independientes, sino gente que no quiere tomar partido. "Durante toda la vida nos han dado palo, el periodismo independiente, la politología independiente, etcétera. De paso señalemos: para nosotros no existe la independencia, existe el no compromiso, que es una cosa distinta. Independiente no hay nadie, hay gente que no se compromete y que no quiere tomar partido pero tiene posiciones y vaya que las tiene", expresó el mandatario.. http://causaabierta.com.uy/index.php/2010112716851/Economia/mujica-los-oligarcas-compran-autos-cero-kilometro-y-revientan-los-shoppings.html

La negra humorada del asunto (atribuída a Ray Charles pero es una mentira racista: fue Stevie Wonder) le va de maravilla al Señor Presidente, que ha vuelto a las andadas. Se ve que el Locuacin 200 ya no le hace efecto y anda, de micrófono en micrófono, como pato criollo. A los tumbos. (Mire si voy a decir “eso”).

Se agarró el viaje de hablar todos los días en radio y, también, cada vez que lo paran los movileros. Mala cosa. Hace nueve meses que lanza una idea atrás de otra, pero ninguna se le concreta y lo compadezco por ello: no sé si Usted, pero al menos su discurso ha cambiado, mientras la máquina de impedir que forman su fuerza política, partido y organizaciones afines desde siempre no anda con delicadezas: impide bien sin mirar a quien.

Por eso y porque así dice la Constitución, lo siento como un igual, Don Presi y, perdóneme la confianza, pero últimamente anda bravo Usted.

Como no le alcanzó con el gazapo de atribuir aprimoramiento democrático a las inversiones billonarias, se la agarra de nuevo con la independencia como concepto; en reiteración real de una burrada que ya le conocíamos y oportunamente repliqué. Justo es decir que lo hice con el éxito que tenemos todos aquellos que le escribimos a presidente@presidencia.gub.uy; la misma casilla a la que, antes, al Dr. Vázquez. En aquél entonces no sé si leían lo que llegaba (nunca tuvieron la delicadeza de acusar recibo), pero ahora, lisa y llanamente la cerraron. Cosas de participación popular, que le dicen. Mob y miento. (*)

Unos meses de añejamiento no mejoran su concepto, Sr. Presidente, y sigue siendo mentira que no existimos los independientes, tanto como que nos falta compromiso y por eso no nos terminamos enrolando en uno de los bandos en pugna que beneficiamos con nuestra opinión.

Hoy me levanté prolijo, así que le listé los errores de forma y fondo de su temeraria y reiterada aseveración.

Primer error de forma: El Presidente de todos no puede denostar a algunos de los todos porque aceptamos pero no compartimos sus convicciones o actos.

Segundo error de forma: La falsa humildad populachera de hablar apretujado por los micrófonos, en cualquier lado, diciendo lo primero que le viene a la boca. Si lo va a seguir haciendo porque piensa o le dicen que eso es contacto con el pueblo, por lo menos cuídese de no hacerlo después de almuerzos, recepciones o cocktails. Voçé m’entende.

Del lenguaje penitenciario a 25 años de terminada la penitencia, no hablo. Es un clisé cazagiles demasiado obvio como para ocuparse de él.

Bastante más que tres (y más graves) son los errores de fondo de su aseveración.

Primer error de fondo: Olvidar lo que sí hay que recordar, como ser que nosotros, los inexistentes liberales independientes queríamos, queremos y cuidamos la democracia contra la que se alzó en los 60’s; tras adjetivarla de burguesa y minimizar las garantías, procedimientos y espacios representativos sin cuya generosa intervención no estaría hoy amnistiado por hechos de sangre y contra la propiedad y la libertad ajenas; ni laburando donde está.

Olvidar, también, que nosotros, los inexistentes liberales independientes, sí aceptamos (y estamos dispuestos a morir para) que usted pueda pensar y decir lo que quiera, sin negarle existencia por que no nos gusta.

De las peores cosas que un hombre puede reunir, la ingratitud. Aguambia troesma.

Segundo error de fondo: Negar existencia y acusar de cobardía al que no piensa como uno y lo dice, es intolerancia filo fanática, Señor; y no es cosa buena, pero sí absurda. No se puede adjetivar lo inexistente: es paralógico. Lea a Vaz Ferreira, ya que no va a pescar. También podría aprovechar los tiempos de avión en los que no está filosofando con el Pato Celeste.

Tercer error de fondo: Pensar que todos disfrutamos del apetito por el poder o aceptamos la falta de límites éticos precisos y la obligación de comulgar con ruedas de carreta que requiere hacer lo que por ahí llaman política partidaria. No digo que haya que ser inmoral, pero sí que hay que aceptar y practicar con denuedo aquello de que “el fin justifica los medios” y lo de “que muera la verdad si es necesario, pero que viva el dogma”. Paso. No ganaría para Primperan.

Por las dudas (dicen que dejo demasiados supuestos sin aclarar) afirmo que, a mi parecer, dar sustento filosófico, ideológico, político, y/u opinar sólo a favor (aunque sea sin cargos ni posiciones) es hacer política partidaria.

Cuarto error de fondo: Afirmar que los independientes no tenemos compromiso con una causa. ¡Sí que lo tenemos! Puede que sea difícil que lo entienda alguien que afirma no tener problema en decir y hacer lo que sea necesario para conseguir lo que quiere, aunque -a veces, para ello- haya que abrazarse con culebras. Viejas declaraciones suyas a Búsqueda. Ni siquiera necesito ser creativo.

Le explico. Soy independiente por cruza. Desde muy joven fui frentista. Como no quería esperar las desproscripciones para entregar mi energía y vocación a la apertura democrática, me integré a la CBI, Partido Colorado, donde nadie me preguntó de dónde venía sino hacia dónde iba. Estuvimos de acuerdo en padónde, hice lo que pude junto a buena gente y de la otra, no pudimos y en el 88' me fui. No había ya allí lugar para progresistas y renovadores. La debacle del partido empieza con esa carencia, el 89' fue el primer paso y vaya a saber si alguna vez recupera sus viejas banderas. Lo dudo.

Me fui, pues, pero no a la cómoda trincherita oposistemática del Frente; no sólo porque estaba marcado para siempre por la traición, sino porque tenía otra marca -esta sí- indeleble: había aprendido los rudimentos de lo que significa gobernar. Además, tampoco en el FA había (ni hay) lugar para tipos como yo. A fuer de sincero no creo que haya en el sistema político lugar para personas que no dicen lo que conviene sino lo que piensan, y que no hacen lo que creen incorrecto ni por disciplina partidaria ni por orden del Juez. Gracias a Dios, con el tiempo me di cuenta que no se necesita un partido para ser ni hacer.

Pero sí tengo una causa, Señor Presidente: la de ser honesto conmigo mismo, informarme y pensar, decir lo que pienso y hacer lo que digo. Al General Seregni le gustaba eso, pero claro, él también se tuvo que ir para la casa; aunque le fue mejor. Su señera visión estratégica (ballotage) y su heroico sacrificio personal ambientaron la irrupción del primer candidato catch (and say) all que pudo presentar la así llamada izquierda y, con él y la crisis de los partidos tradicionales, el triunfo de la fuerza política heredera de la que, ilusionado, fundó.

Cierro, que esto se alarga y después me rezongan.

Es feo citarse a uno mismo, pero lo voy a hacer, agregando "vanidoso" a su lista de denuestos, inferencias y atribución de intenciones. Más que por autobombo lo hago con la ilusión de que esta vez sí le llegue lo que escribí hace unos meses, cuando decía Usted que los que no lo votábamos no éramos independientes sino “…” (llenar con una serie de adjetivos indignos de una figura de primer nivel). Además, me quedó bien lindo.

“No soy yo quién para decir que no soy tibio, irresponsable, gil, eterno desconforme o pardaflórico; pero sí, seguro, para asegurarle que no es por falta de coraje que no lo voto, Señor. Se necesita coraje (y mucho) para votar por lo que uno piensa y no a favor de los propios intereses. También para andar a la intemperie política, proclamando ideas propias, sin lamer coyundas, pedir bendiciones, favores ni cargos, en un país muy afecto a confundir disciplina con obsecuencia, premiar la aquiescencia genuflexa y castigar el disenso leal.

SAVAP

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(*) Mob. En Inglés: Patota. Atacar en masa, atropellar, patotear.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

De forma y fondo (2) TALVIé que no, Presidente. Usté ta errao.

Ni bien bajado del avión en el que realizó el viaje relámpago que le llevó a España de la mano del Nuevo amigo de la izquierda, el macró de hombres Francisco “Paco” Casal, el señor Presidente se despachó a gusto en el estilo que ya muchos hasta extrañábamos.


Refiriéndose (presuntamente) a la presentación que viene realizando el Economista Talvi en los Medios capitalinos, ironizó diciendo que los empresarios que participan de una licitación en UTE y que terminarán aportando dos mil millones de dólares en inversiones “deben ser unos belinunes o no le consultaron primero al Economista Talvi”, a quien hace decir que “en Uruguay no hay seguridad jurídica”; tras lo cual le exigió “más patriotismo”. Adelanto: ser patriota, pa este chorizo, es decirle que no tiene razón cuando le erra, y decir que lo que está mal está mal, y lo que está bien, está bien. Lo otro es ser lambón y no me gusta, no por macanudo sino por vago: hay demasiada competencia.


Regresando a mi estilo: dudo que el señor Presidente haya tenido tiempo en el viaje de leer la transcripción de las conferencias que viene dando Talvi, de una de las cuales me ocupé recientemente y cuyo contenido es más o menos idéntico al que ha volcado en los demás medios a que he podido acceder. O sea que, lo que tiene como base para denostarle es, seguramente, una versión apurada susurrada por alguno de los alquilones que le rodean en forma permanente y que tanto le han alejado de la realidad últimamente; a estar no por mi opinión sino lo que sus propios fans de siempre (y ex) de los sindicatos y movimiento le reclaman.


También me he referido recientemente al fenómeno de escuchar lo que se dice según de quien viene, y pude presenciar, no sin alarma, cómo dos personas formadas, informadas e inteligentes (y bastante amplias para el medio en que se mueven y del que provienen) como los señores Rubén Villaverde y Esteban Valenti, se pechaban en la Tertulia de El Espectador del jueves pasado, intentando denigrar al mensajero Talvi, sin osar enfrentar el mensaje.


Le erró feo, Presidente. Como a las peras. De aquí a Pando. Algún mandadero le sopló que por ahí andaba Talvi diciendo no sé qué de inseguridad jurídica, y lo que el tipo dice es que –lo que hay, seguro- es un deterioro creciente de la calidad de la democracia. Si quiere, escuche la grabación y, si no quiere gastarse una hora en saber lo que dijo aquél a quien quiso poner en la picota (y quedó Usté con el culo al aire por consejo ajeno, como con los 400 mil dólares de ahorro del amigo Fabregat), me hace el honor y lee lo que escribí, que es más cortito.


Dos, diez o cien mil millones de dólares en inversiones no aseguran más ni mejor reparto (dice el PIT) ni más y mejor democracia (dice Eldo Lappe).


Yo creía que lo sabía lungo, Maestro, de las épocas en que andaba peleado con el capital y abrazado a El Capital; así que no viáser yo quien le enseñe que los empresarios, especialmente los multinacionales y, más aún, los que invierten miles de millones en países emergentes, no son exacta ni necesariamente fans de la democracia.


En China (donde debería seguir su pelilargo ideocorto chambelán internacional) saben que la delicadeza occidental de un chino un voto, menudencias tales como la libre expresión de las ideas o las garantías elementales del ciudadano frente al Estado, tardan más en llegar que los capitalistas salvajes con toneladas de plusvalía expoliada fresquita.


Perdóneme el reto, el lenguaje y la confianza, Presidente, pero aprendí hace añares que el protocolo lo pone el dueño de casa. Así que, autorizau por Usté, le digo, nomá:


No sea nabo, Pepe. Largue la gilada que tiene alrededor, que lo están mandando al muere.


SAVAP

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De forma y fondo (1) - UNASUR. Otra sur. Una sudacada. Otra sudacada y van...

“En medio de un clima de tensión, el Senado pospuso para el próximo martes el tratamiento del protocolo de adhesión a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), luego de que este jueves la Cámara de Diputados ratificara el proyecto con 61 votos en 67 presentes. La Cámara Alta, que había anunciado que abordaría el tema en forma "grave y urgente", pospuso la votación atendiendo a un pedido expreso de los partidos Nacional y Colorado, que solicitaron mayor tiempo para informarse sobre la iniciativa. El tratamiento del protocolo fue propuesto por el senador frenteamplista Alberto Couriel, quien solicitó que se ratificara el proyecto para que la presidencia pro témpore del bloque fuera abandonada por el presidente ecuatoriano Rafael Correa. Para ello, el voto de Uruguay era clave. Desde la oposición se reaccionó duramente. De acuerdo con lo publicado por el diario El País de este viernes Afirma que los senadores colorados se retiraron de sala y que el nacionalista Luis Alberto Lacalle acusó al Frente Amplio (FA) de "totalitarismo". Lacalle dijo que la actitud sorpresiva del oficialismo "pone fin a la política de contacto" del Partido Nacional con el gobierno. Luego llegó una etapa de mediación del senador nacionalista Jorge Larrañaga y luego de un cuarto intermedio se solicitó que el tratamiento del tema se pospusiera para el próximo martes. De ser aprobado el protocolo, Uruguay se convertiría en el noveno país en adherirse al bloque, cantidad necesaria para que la Unasur -con 12 países miembros- entre formalmente en vigor. (Observa) Fecha: 26/11/2010 | 07:49 | Montevideo, Uruguay


Se pospuso nomás, para hoy martes y, hoy, se votó a tapa cerrada. La aplanadora boba, con níveo respaldo adecuado a cara y dotación, permitió que la UNASUR dejara de ser una idea.


La forma apesta. Una vez más, las cosas se aprueban de apuro y de pesado, si bien esta vez hubo un apoyo de Alianza Nacional, sector del Dr. Larrañaga, quien lucha desesperadamente por separarse de la imagen del Dr. Lacalle y dar la impresión de que tiene con qué ser oposición constructiva; sin ver que los votos de centro izquierda son inalcanzables sin irse al Frente.


El problema es que, por esta vez, la Derecha tiene razón. La UNASUR es un invento trasnochado, una forma de seguir mintiéndose a sí mismos creyendo que se puede hacer una integración en serio porque hay un aire de coincidencia ideológica entre algunos (la mayoría) de los que empujan este engendro y que, salvo Brasil y nosotros, no brillan por la seriedad de su imagen internacional. De la de sus gobiernos ni hablo.


La bendita integración, más mentada y esperada que el Mesías (y tan poco acompañada en los hechos por sus proclamadores como Él) será, si llega, el día en que los países grandes del subcontinente (que no lo es sólo por estar “abajo” en el mapa sino por el subdesarrollo de su clase dirigente y empresarial) estén gobernados por personas serias, que crean seriamente en la integración y puedan con sus corporaciones nacionales. Pregúntenle a Motociclo y los arroceros, si no me creen. Mercado Común le llaman. Juaaa!!!!


Hace 50 años que decimos que queremos integrarnos. ALALC, ALADI, MERCOSUR, UNASUR, llamale como quieras. Mientras las cosas no cambien en serio, será el mismo perro con diferente nombre, vistoso y costoso collar.


Otro sí. Uruguay, con este apresurado tratamiento y aprobación de prepo, permite algo que Brasil aún no digiere y, la verdad, se me hace difícil pensar que –con el mamarracho de Canciller que tenemos, la troupe que lo rodea, la formación política y la capacidad reflexiva y negociadora que ha evidenciado el Parlamento- seamos los cándidos orientales más vivos que el viejo zorro Itamaratí. Brasil no aprueba la UNASUR y nosotros sí. Mmm…


No se cansa el Presidente de decir y demostrar que quiere subirse en el pescante del camión brasilero, y el Frente, no contento con el brulote interpretativo que desató la de Dios es Grande hace un mes, permite no ya el nombramiento del finado K (con el que lo único que se consiguió, dicho sea de paso, fue el levantamiento del piquete, porque de las 27 cosas que nos deben, bien gracias) sino que Frank Unasurstein empiece definitivamente a andar; mientras en Planalto siguen quietitos. Mmmmm… mal olor le siento al queso.


Lo único que se me ocurre es que le estemos haciendo los mandados a los hermanos del Norte porque el tema tiene oposición interna, pero es de puro creativo que soy. Si así fuera, me gustaría un Wiki leak al respecto: Si soy mandadero quiero saberlo.


Y que me digan Delivery.

Y me den moto, casco y campera.

Y salario vacacional.

Y horas extra

Y…


SAVAP

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lunes, 29 de noviembre de 2010

¿Y cómo es De Caro? o La incierta calidad de las certezas


A mis hijas, p
or no haber podido yo decirlo tan bien como Perales. Y porque sí.


Tengo un amigo.

En épocas de abundancia Made in Facebook y proliferaciones artificiosas homólogas, puede parecer poca cosa. Para mí no lo es.

Como buen ultra y sesentón, el Negro conoció el Cilindro en su versión hotelera. Milita en el MPP y en un sindicato. Buenmozote (dice él), 1.80 y pico, 90 kg de músculo y panza. Manya genuino.

Tengo más (respondió el bobo a su madre, que le decía “se te cae la baba m'hijo”). Amigos, digo. Un puñadito de gente muy distinta entre sí, con los que no necesariamente comparto ideas políticas, religiosas o filosóficas: nos alcanza con la grata sensación de ser querido y querer, más allá de los defectos. Pero el que me hizo pensar en esto fue el Negro, que me honra -además de con su afecto- con una perseverancia emocionante en la lectura de mis artículos y su comentario.

Salvo cuando puteo al DT de turno o denuncio alguna trapisonda de Paco Casal, alguno de sus siervos o adulones, es muy infrecuente que él esté de acuerdo con mis artículos. Ello no sería malo en sí (ni siquiera sería original). El problema es que nunca conseguimos discutir concretamente las opiniones y argumentos que expongo, sino que terminamos haciéndolo acerca de temas en los que su partido está en desacuerdo con el de aquellos que, según él, defiendo, beneficio o represento cuando opino algo que no le gusta.

Este fenómeno no le es exclusivo. Es más: diría que lo raro es que alguien lea lo que escribo y replique mis aseveraciones o contradiga mis argumentos con otros; y lo normal que cada uno me beneficie con el casette de su facción.

Incluso la mayoría de los que me dan la razón lo hace porque mi opinión, circunstancialmente, parece beneficiar su posición. En definitiva, casi todo el mundo me da muestras de cariño o repulsión asigún caiga el moco en su masa partidaria o fuera de ella. Es así y no me quejo.

Lil, mi Compa, me regaló hace un par de años un librito estupendo: “El día en que desperté dos veces” (© Julio De Caro, editado por Grupo Magro, 2008.). Lo recomiendo de alma. En la página 51, Don Julio iluminaba, ya entonces:

“Aunque sé que no soy el único, es claro que tengo un sistema de percepción poco fiable, del que puede depender /…/ la felicidad o el sufrimiento de mi vida /…/ Las más de las veces mis percepciones son seguramente una mezcla de datos de la realidad sobre los que hago interpretaciones muy singulares, a las que agrego invenciones producto de las ideas preconcebidas y creencias que pueblan mi mente. En función de esos prejuicios, evaluo, comparo, juzgo, infiero, supongo, deduzco y, por tanto, aquello que es real lo tiño por completo de lo absolutamente subjetivo /…/ Este proceso es tan eficiente y silencioso que salvo en casos excepcionales, no me doy cuenta de que lo hago.”. " Frecuentemente pienso que con este mismo proceso, basado en prejuicios y distorsiones, podemos llegar a considerar enemigos a gente que nunca hemos visto. Querer u odiar, en función de imágenes creadas por nuestra mente. /.../ Tal vez buena parte de las miserias humanas tenga que ver con la forma en que se desarrolla nuestro proceso de percepción.

Y agrega, lapidario:

Ahora bien: el pecado no es poseer un proceso perceptivo que distorsiona la realidad; eso es como es. El pecado es ignorar que eso es así y matar o dejarnos matar por ello.

Leí el libro hace más de dos años, pero recién ahora entendí lo que decía. (No hay caso: siempre fui medio lenteja). Lo que es peor: vengo de saber que no era necesario más que escuchar con distinta oreja al popular José Luis Perales, que te puede enseñar lo mismo sin el duro ejercicio de leer un libro.

Allá por 1994, compuso “¿Cómo es él?”, canción que hasta hace tres días asociaba yo (y mi Universo conocido) con la vistosa protuberancia que orna la cabeza del ciervo macho adulto. Incluso cuando la cantaba Fernando en APRI, le pedíamos… “Dale Meji, cantate la del cornudo.”. ¿Sabés cuál es? Al pie puse la letra. Si no la conocés, leela ahora, por favor. (1)

¿Leíste? Te propongo un ejercicio: mirá cómo cambia lo que "dice" Perales si te susurro al oído que no se la dedicó a su mujer infiel sino a su hija enamorada. Cuando me lo dijeron, no pude (ni consigo ahora) frenar las lágrimas, la vergüenza ni las ganas de que la tierra se abra y me trague. ¡Cuánta ternura, delicadeza, amor incondicional y entrega! ¡Y yo pensando en traición y humillante mansedumbre! (2) ¡Qué estúpido! ¡Qué nabo! ¡Qué ciegooo! (yo, por supuesto).

No. Ciego no. Peor: ¡Qué prejuicioso!

Recuerdo lo que sé desde hace un tiempo (no hay verdades absolutas, sólo débiles certezas y convenciones, todo es relativo y cambia, en forma brutal, según la clave que usemos para interpretar) y me avergüenzo de nuevo. Alivia mi culpa la razón de De Caro, cuando dice que lo hacemos sin darnos cuenta.

Por olvidarse de todo esto, el viejo y querido Negro (y tanta gente, querida y no, vieja o joven) no puede leer lo que escribo (yo ni nadie) con alegría, gula intelectual o afán de descubrir un nuevo punto de vista; ni ver que ese penal no fue tan penal o fue enorme según dañe o beneficie al Manya.

Conste que yo tampoco.

¿Qué cobrás? ¡Cuervoooo !!!!!


(1) Mirándote a los ojos juraría que tienes algo nuevo que contarme. Empieza ya mujer, no tengas miedo; quizá para mañana sea tarde. ¿Cómo es él? ¿En qué lugar se enamoró de ti? ¿De dónde es? ¿A qué dedica el tiempo libre? Pregúntale, ¿por qué ha robado un trozo de mi vida? Es un ladrón que me ha robado todo. Arréglate mujer, se te hace tarde y llévate el paraguas por si llueve. Él te estará esperando para amarte y yo estaré celoso de perderte. Y abrígate, te sienta bien ese vestido gris. Sonríete, que no sospeche que has llorado. Y déjame, que vaya preparando mi equipaje, perdóname, si te hago otra pregunta: ¿Cómo es él? …

(2) Ni siquiera si, efectivamente, le hablara a su mujer. ¡Qué grande hay que ser para amar al punto de dejarla ir para que sea feliz con otro! ¿Por qué no le puede decir mujer a su hija si lo es? ¡ Gil, gil y gil ! (Nuevamente yo, claro :)

viernes, 26 de noviembre de 2010

Shakespeare in ROU - Hasta Brecht huele a podrido en Urumarca


El pasado jueves 25 el Sr. Ignacio Álvarez entrevistó a Ernesto Talvi, connotado y denostado Economista, presidente del CERES.

No tengo mucha "piel" con el Ec. Talvi, creo que ha incurrido en cierto vedettismo intelectual y -en general- sus pronósticos son como los de la mayoría de los pronosticadores. Se podría decir que en su carrera de tal acertó tanto como Boris Cristoff o Torraca, seguramente más que el Dr. Batlle con lo del gobierno divertido o el Dr. Vázquez con lo de la devaluación y el default.

El Ec. Talvi realizó en estos días una presentación que no sólo incluye aportes y enfoques referidos al tema económico, sino que incursionó en el análisis de ciertos comportamientos que le resultan alarmantes como síntoma del estado de salud de nuestra democracia republicana.

Extraigo la pregunta clave de la entrevista y su respuesta. Mayores comentarios, para estar a la moda, huelgan.

IA: “... Usted llama la atención sobre amenazas a esa democracia o sobre una pérdida de la calidad de esa democracia que ¿por dónde pasarían?

ET: “Pasan por varios lados. Es una acumulación de decisiones no coordinadas, que cuando se suman configuran una tendencia preocupante. Esencialmente es el traslado de poder a las corporaciones y las burocracias de los organismos estatales en desmedro de los derechos de los ciudadanos".

Se extiende luego en ejemplos que permiten a cualquiera con medio dedo de frente alejarse del prejuicio de que “este es un facho, un neo liberal, un enemigo de los sindicatos o la Izquierda” para dejarnos reflexionando acerca de cosas que se nos van como agua entre los dedos y -cuando queramos acordar- vamos a estar, como dice el Nano “chupando un palo y sentados sobre una calabaza”.

- La extralimitación del derecho de huelga por encima de los de propiedad y al trabajo (ocupaciones y ocupaciones express) y el olímpico desconocimiento por el Gobierno de la observación de la OIT al respecto.

- El poder casi total otorgado a la corporación educativa pública (pequeño, nada tolerante, liberal ni flexible grupo de docentes), que culmina en la designación de sus representantes en el CODICEN (2 de 5), que no necesitan aval parlamentario, como sí los tres designados por el Gobierno electo.

- El paradigmático caso APACET, persona pública no estatal, que gasta plata de todos pero es controlada por nadie, a través de la cual la UDELAR supervisa a las universidades privadas aunque nadie la supervise a ella (lo cual no es menester para saber que es peor que todas).

- Los poderes extraordinarios otorgados a la DGI y la desprotección administrativa y judicial del contribuyente poco poderoso.

- La creación y designación por Decreto del cargo de Coordinador Nacional de Inteligencia (con jurisdicción absoluta, sin límites, control posible por otra repartición del Estado, ni intervención parlamentaria alguna).

Nada lo del ojo, dijo uno, y lo tenía en la mano. ¿Sabías de estos temas? ¿No? Pues deberías. ¿Sí sabías? ¿Qué pensás al respecto? ¿Qué pensás hacer al respecto?

No es menor lo que se denuncia. No es cosa de gourmandisse de ideas. No son delicadezas filosóficas las que esgrime Talvi, sino principios y valores esenciales grosera y peligrosamente vulnerados en hechos que –de a uno- son graves, pero juntos, como dice, marcan una tendencia. Muy fea, acoto.

La entrevista describe el proceso con gran claridad y lista una serie de anomalías de las que poco sabemos, ya que no integran la agenda de los Medios (o sea que no existen para la mayoría). Y, ¡oh sorpresa! se puede compartir la procupación sin necesidad de hacerlo con las opiniones previas del Sr. Talvi; que, justo es reconocerlo, en el tramo anterior de la entrevista me soprendió con algunas facetas muy positivas que no le conocía.

Recomiendo escuchar la nota y reflexionar sobre sus contenidos. La parte que ocasiona estos escritos dura veintipocos minutos y la encontrarás en http://www.radiosarandi.com/temasAgenda_ver.asp?idTema=5196, .

Los diz que progresistas que están llevando adelante el proceso denunciado se llenaban la boca en los 60’s con unas líneas de Bertolt Brecht que vienen muy a cuento:

“Primero se llevaron a los comunistas pero a mi no me importó, porque yo no era. En seguida se llevaron a unos obreros pero a mi no me importó, porque yo tampoco era. Después detuvieron a los sindicalistas pero a mi no me importó, porque yo no soy sindicalista. Luego apresaron a unos curas pero, como yo no soy religioso, tampoco me importó.Ahora me llevan a mi. Pero es tarde”.

No importa si sos sindicalista, obrero, religioso, intelectual, ama de casa, estudiante, desocupado, militar o lo que seas: si sos liberal y republicano, esto te atañe. Hay que hacer algo, así sea empezar a hablar en voz pública del tema.

Antes que sea tarde.

jueves, 25 de noviembre de 2010

300 de noviembre


Hace hoy exactamente doce años que, el 25 de noviembre de 1998, el dictador Augusto Pinochet comenzó un periplo por los Tribunales del mundo, bastante menos prolongado y duro que el que a muchos nos parecía justo y menester.


Ese día me di cuenta de que mi herida para con la barbarie militar estaba sanada. Lo dije y me llovieron reconvenciones, como sucede cada vez que propongo una tesitura de cuidadoso respeto por el dolor de los familiares directamente involucrados, y una humanización y des politización final, definitiva y honesta de un tema que nunca debió contaminarse con tan baja utilización.


Por mantener plena vigencia, te hago llegar el mail que escribí aquél día, cerrando el prólogo con un dolor que sobrevive. ¡Qué no daría yo por poder archivarlo de una vez porque ya no hay razones para seguir diciendo lo que dije, ni más ni menos que doce años atrás!


Hoy es, no otra vez sino por primera y última vez, 25 de noviembre. El pasado es Historia, el futuro ilusión. Disfruta del regalo de este maravilloso día.



Sent: Wednesday, November 25, 1998 8:41 PM Subject: FELIZ 25 DE NOVIEMBRE

Hola.

Es raro.

Cuando empecé a pensar en escribir este mail tenía unas ganas bárbaras de que el asunto del mail fuera: 30.000 veces feliz cumpleaños, Don Augustito. Pero ahora ...

La vida me regaló hoy dos momentos fantásticos. Cuando me levanté, encontré pronta para ser arrojada a la basura una revista que una amiga me prestó hace años; en cuya última página venía este artículo, tomado de "Cuando la gente buena sufre", Harold Kushner, Editorial EMECE.

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Una pregunta esencial

Somos capaces de soportar cualquier carga si pensamos que lo que estamos haciendo tiene un significado. Sin embargo, las cosas "malas" que nos suceden durante nuestra vida carecen espontáneamente de significado.

Somos nosotros quienes podemos dárselo. Podemos redimir estas tragedias de su carencia de sentido, imponiéndoles un significado desde nosotros mismos. Las preguntas que debemos hacernos no son "¿Por qué me sucede esto a mí? o ¿Qué hice para merecer esto?, porque esas son preguntas inútiles y sin respuesta. Sería preferible preguntarnos "Ahora que me ha sucedido esto: ¿qué voy a hacer al respecto?

Martin Gray, sobreviviente del Gueto de Varsovia y del Holocausto, cuenta que logró rehacer su vida. Tuvo éxito económico, se casó y formó una familia. La vida le parecía buena, más allá de los horrores del campo de concentración. Un día su esposa e hijos fallecieron cuando un incendio forestal destruyó su casa en el Sur de Francia. Gray estaba desesperado: esta nueva tragedia lo llevó al borde de la locura.

La gente insistía en que exigiera una investigación para averiguar las causas del incendio, pero él prefirió emplear sus recursos en un movimiento para proteger a la naturaleza de incendios futuros.

Explicó que una investigación se concentraría únicamente en el pasado, en cuestiones de dolor, pena y culpa. Lo enfrentaría con otras personas (" - ¡Alguien cometió una negligencia!. ¿De quién fue la culpa?"), y buscar un villano, acusar a otro por el dolor propio, sólo deja más sola a una persona. La vida, concluyó, debe ser vivida por algo, no contra algo.

Nosotros también podemos superar las preguntas que se concentran en el pasado y en el dolor y hacernos, en cambio, la pregunta que abre las puertas del presente y el futuro:

"Ahora que me ha sucedido esto: ¿qué voy a hacer al respecto? "

Los hechos de la vida y de la muerte son neutrales. Nosotros, con nuestra respuesta, le damos al sufrimiento su significado. Las enfermedades, los accidentes, las crisis económicas, las tragedias humanas matan personas. Pero no matan, necesariamente, la vida o la fe.

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Si hubiera sido lo único bueno del día, hubiera valido la pena compartirlo, ¿verdad?

El segundo regalo fue que a las diez de la mañana, mientras estaba escribiendo el texto de un espectáculo que empiezo a imaginar, llegó Oscar Guajardo, mi amigo chileno.

Estábamos conversando, olvidados de todo, cuando en la radio que escuchábamos el tono del locutor que interrumpió la música se impuso a nuestra alegre distancia y nos contó que, con su inmunidad, había comenzado a terminar la impunidad del General Pinochet.

Un abrazo de esos que gracias a Dios he podido saber lo que son, nos unió por largos segundos, mientras la emoción nos abarcaba en toda su dimensión. A los pocos minutos llamé a Roberto, otro amigo con amigos en Punta Arenas (y bajo muchas arenas), quien no se había enterado, y me bendijo como portador de tan buenas nuevas.

Y ahora, a las tres de la tarde de un día que empezó gris pero que poco a poco parece querer tomar tono festivo, cuando quiero mandarles el mail, comienzo a dudar, a no saber qué escribir, por no saber lo que siento. Y lo voy analizando contigo mientras escribo.

En un principio no me quedó claro. Era como que la irrupción del espíritu del artículo anterior me había cortado el festejo; pero no. Ahora entendí: me parece que ya fue suficiente. Que esos segundos con mis dos amigos ocuparon todo el tiempo que merece en mi vida y en mi corazón un ser como el hoy (por razones felizmente diferentes) nuevamente notorio militar.

Y que todo el amor y la solidaridad con sus víctimas, más todo el festejo del mundo por la caída de este hijo de puta, no mitigarán el dolor pasado, como tampoco todo el rencor del mundo servirá para nada.

Sin parecerme mal que le juzguen y condenen quienes se sientan capaces de hacerlo, creo que nada de lo que le suceda en lo que le quede de vida será lo que Pinochet merece. Y me doy cuenta que ya tampoco se lo deseo. Este es el tercer regalo que me ha hecho este glorioso día.

Por eso lo del asunto.

Un beso y/o un abrazo. Tú eliges.