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viernes, 17 de junio de 2011

Acá y ahora, siempre es defensa propia

Este artículo duerme el sueño de los justos hace meses, en espera de un clima más propicio para que la esmirriada atención que consigo de mis lectores no esté distraída en fuegos de artificio como los que le propone continuamente el sistema político; muy especialmente el Presidente Mujica, a quien hasta el propio Houdini hubiera envidiado su capacidad de distraer a su audiencia de lo central, para llevarla a lo accesorio mientras pasa la crisis. Seguramente aprendió mirando al tero esconder los huevos, tal vez escuchando a Marcos Velázquez, ¿qué sé yo? En cualquier caso, al César lo que es del César (que Dios ya tiene lo suyo): Chapeau, Monsieur le Président.

Acallados los ecos de la paradójica inexistencia-bilocación del video, la debacle anuladora (hija de los mandatos imperativos de la minoría totalitaria y el necesario correlato de orejanas honestidades), cuando recién empieza a disiparse la polvareda de genética Cabopolónica y Reformagrárica, mi tema vuelve a ser la Seguridad; número puesto en la preocupación de la gente, bien que no de una mayoría parlamentaria recuperada a prepo, cuya esmirriada respuesta al dedito pedrense no da ni para decir “algo es algo”. No entendieron nada, la ideología le sigue ganando a la realidad y cada vez se parecen más a aquél personaje que le decía a su hijo incorregible: “¿Vió Borromeo, la palizota que le dio Papá?”.

Empecé a escribir esto hace meses, al impulso de la indignación que me produjo el procesamiento en segunda instancia de un señor (óptico de profesión) que, como consecuencia de un asalto callejero a mano armada, causó la muerte a uno de sus atacantes, hirió a otro y redujo al tercero.

Hace casi un año escribí el artículo "Inseguridad: la guerra nunca declarada” (*)

en el cual expresaba mi convicción de que las calles de nuestras ciudades son escenario de una guerra; y que la inoperancia de los tres poderes que integran el Gobierno perjudicaban aún más a los castigados ciudadanos normales, quienes terminarían por reasumir para sí el ejercicio de la violencia legítima.

Lamentablemente, así fue. Con mucho más paciencia y menos violencia de la que imaginé, ha empezado a suceder. Varios ladrones muertos y, lo que es peor, varias víctimas de violencia delincuente (que reaccionan y vencen a su atacante) presos, son la evidente confirmación.

Quiero señalar, ante todo, que ninguna muerte violenta me es grata, para inmediatamente destacar que, a la par del sentimiento por el desgraciado final de una vida que no lo fue menos, me hiere la peripecia de esos desconocidos pares (gente de bien, uno cualquiera de nosotros, sin antecedentes hasta ese momento) víctimas no sólo de sus atacantes primeros sino de una deficiente apreciación por parte de Jueces, no de la Ley, sino de la situación social y psicosocial en la que se aplica y del inadecuado accionar de nuestros Parlamentarios.

Merecido destaque para los tres casos más notorios: el del Óptico, el del Policía preso por una muerte en un procedimiento en el “40 semanas” y los vecinos que, hace pocos días, mataron a patadas a un pibe que asaltó a mano armada a un almacenero.

El primero terminó siendo procesado por homicidio, dos años después de haber sido sobreseído en primera instancia, porque el Fiscal apeló su liberación. Dice el celoso funcionario (y confirmó el Tribunal de Apelaciones) que el Óptico ejecutó al rapiñero, que es un homicida. En mi modesta opinión, un grueso error de apreciación: hay en la ocasión una única víctima (que se defiende eficientemente) y tres delincuentes (los rapiñeros) dos de los cuales sobrevivieron a su malogrado asalto pero, extrañamente, ninguno fue encausado por rapiña ¿En su afán justiciero se habrá olvidado el Fiscal? El Juez ¿no debería actuar de oficio, habiendo confirmado ambos ser parte del asalto? Sensiblería pro-pobre-reo-víctima-del-capitalismo, pura y dura.

Todo ello en la óptica judicial, porque -desde mi punto de vista, Señores Fiscal y Jueces de Apelaciones y Legisladores- aún si lo hubiera matado con frialdad, se trata simplemente de alguien que, agredido, de noche, a mano armada, en patota y a traición, responde mejor que sus agresores; que jugaron y perdieron. Si el tipo les hubiera dado la plata, se van contentos, compran alguna porquería, se dopan y al rato vuelven por más. En una de esas agarran a su madre, su hijo, su hermano o a Usted mismo, Señor Justiciero; y si no les da lo que quieren (o les viene el viento Norte) lo matan como a un perro. Y si se lo da también, como en Capurro hace algunas semanas.

Estamos en guerra y el que declara la guerra, si pierde, marcha. Las reglas para el combate no son las mismas que para tiempos de paz. Un soldado bien entrenado puede debe tener la capacidad de tomar prisioneros; un civil acosado por este desastre cotidiano, no.

Los otros dos casos tuvieron más Prensa y están más frescos en la memoria del lector y el Policía fue finalmente liberado, así que voy al fondo del asunto: UN AÑO DESPUÉS, NADA HACE QUE DEBA CAMBIAR MIS AFIRMACIONES.

Es a la luz de esta constatación que afirmo hoy, además: Civil o uniformado, quien repele una agresión o persigue al autor de una (más si es a mano armada) debe ser presumido

incurso en defensa propia. No es posible ni justo exigir ponderación a quien vive asustado (porque ve cómo un día sí y el otro también patotean, roban o golpean y, cada pocos, matan a un compañero, a un laburante, a un amigo, a un familiar) y el día que es asaltado por unos tipos que no tienen nada que perder y amenazan su vida, los mata en una reacción que -en la tranquilidad del despacho, tomando un cafecito y bien custodiado por la Policía- se juzga desmedida. Los quiero ver en esa situación.

Hay gente a la que no le gusta lo que pienso y digo. A mí tampoco. De corazón. Pero la cosa no da para más, y los que estamos marchando al azar (al noticiero, en cana o pa’l Norte) somos los buenos por no saber ser malos y, en vez de tirarlos en una zanja y ocultar todo, ser gente y llamar a la Emergencia móvil para ver si los salva.

Cada uno tiene derecho a sentirse como quiera con la violencia y comparto que, por legítima que sea, ejercerla es un retroceso en la calidad de nuestra civilizada convivencia; pero la Sociedad entregó la fuerza legal al Estado para que defendiera a sus mejores hijos de los peores y, dado que éste no cumple su obligación, la fuerza vuelve de pleno derecho a sus dueños. No estoy convocando a hacer justicia por mano propia: estoy pidiendo protección para los que nos defendemos de un ataque cruel y sistemático que, además, cuenta con y utiliza la debilidad implícita en de nuestro sistema de garantías escrito para épocas normales.

Señores Jueces, Fiscales y, muy especialmente, Legisladores: agresor es agresor, víctima es víctima y es deber de la buena gente (grupo que se supone integran y representan) ocuparse primero de los suyos y defender su vida (que es sin miedo), su derecho a una libre y segura circulación y al disfrute de sus propiedades; aunque sabido sea que ninguna de ellas vale una muerte.

Ninguno de nosotros está libre de reaccionar mal o desmesuradamente al ataque a su vida, integridad física, bienes, amigos, vecinos o familia. Y ya bastante problema es vivir con el cargo de conciencia de matar a alguien, como para que, además, venga a joder la Justicia y ponerlo a uno junto a lo peor que, entre todos y con esfuerzo, logramos juntar y guardar.

En tanto dure este estado excepcional de cosas hay que legislar y juzgar excepcionalmente, presumir la legítima defensa y minimizar la sensibilidad por la proporción de la respuesta, toda vez que alguien sorprenda a un delincuente en su hogar o empresa, sea asaltado o rapiñado y/o actúe en defensa de una víctima.

Cuando vuelva el río a su cauce, volverán las garantías para todos. Mientras, hay que elegir.

Ellos o nosotros.

Yo ya lo hice.

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(*) http://eldo-lappe.blogspot.com/2010/07/inseguridad-la-guerra-nunca-declarada.html

sábado, 9 de abril de 2011

Rebajar o no rebajar: ¿es ese el dilema?




















Recibí un mail conteniendo el vínculo que copio http://www.unicef.org/uruguay/spanish/aportes_al_debate_sobre_JPA_1510102.pdf. El mismo lleva a una información más interesada que interesante (al menos para mí que creo en la realidad que vivo, no en la de los burócratas internacionales, diplomáticos que firman Pactos, Acuerdos marcos, Declaraciones, etc. etc. y, a veces, hasta se limpian las manos del bocadito o se las secan del cocktail para hacerlo); y que empieza a aparecer en los Medios, en boca de algunos irresolutos crónicos cuyo doble discurso ya los caracteriza.

Tras leer lo recibido y escuchar declaraciones públicas al respecto de parte de conciudadanos tan sensibles, que se preocupan tanto por los pobres niños asesinos y por la opinión de y ante los organismos internacionales (siempre que no sea la OIT cuando los condena), quisiera efectuar algunas preguntas y recomendar una lectura.

¿Está Inglaterra está en su Mundo? ¿Es acaso la rubia Albion un país civilizado y prestigioso en el concierto internacional?

Como imagino que la respuesta es SI, re-pregunto: ¿La echaron de la ONU porque su sistema Penal no considera la edad de los delincuentes y sólo diferencia el establecimiento en que han de purgar sus condenas?

La respuesta, hasta donde sé, es NO.

LQQD (o sea, en lenguaje matemático, como dijo Rabeláis: no jodáis que me atormentáis).

Para los que votaron y apoyan a los que se negaron a recibir La Tablada (donación del insospechable de facho Sr. Ministro del Interior, Don Bicho Bonomi) porque es una cárcel (chocolate por la noticia) y allí no se puede (según ellos) trabajar la por la educación y reinserción social de los penados, un par de reflexiones.

El INAU (creo que por error del anacrónico Legislador) tiene responsabilidades para con los jóvenes a los que la Justicia condena. Son nomás dos:

- Asegurar la privación de libertad
- Proceder a las citadas educación y reinserción.

Dado que para que se produzca la segunda etapa es imprescindible la primera, es bastante estúpido rehusar mantenerlos bien guardados mientras se construye un lugar adecuado para brindar ambas prestaciones; máxime cuando los reclusos, AQUÍ Y AHORA, viven en lugares infames y/o se fugan con total facilidad de donde los ponen, volviendo alegremente a delinquir; con lo cual no se cumple ninguna de las dos obligaciones.

Algo es mejor que nada dijo mi Compa, y se quedó conmigo. Cumplir al menos con una de las dos obligaciones es mejor que no hacerlo con ninguna; y hasta un nabo como yo se da cuenta.

Acerca, ahora, del asunto menores, cárceles, rehabilitación...

Si uno "...como Fierro, porái se larga opinando", conviene que antes se dé una vueltita por los libros o la Red y luego vea si mantiene sus opiniones. Hay de todo.

Me gustó esto, que habla de cómo se trata el asunto en España; nuevos ricos del opulento (hoy medio alicaído, pero se revuelven bien) Primer Mundo, donde sobran recursos, ha habido gobiernos socialistas por décadas. también habla de los resultados que han obtenido.


Léanlo sin prejuicios: el título es inadecuado al contenido y espíritu de sus redactores. Para demostrarlo (junto a mi buena fe) copio la frase de cierre del artículo a que lleva el vínculo.

"Tras estos casos, ¿debemos ser pesimistas? ¿No hay reinserción posible para estos jóvenes? Las cifras oficiales hablan de que el 87 por ciento de los menores que pasan por centros de internamiento logran reinsertarse. El trece por ciento de fracasos se suele referir a casos como estos, en los que los delitos son muy graves. En estos casos, las tasas de reincidencia son muy altas. Pero siempre hay un lugar, nos gusta pensar, para que la persona decida y elija y elija no hacer daño.


SAVAP

ELDO LAPPE

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cruz Repeluz. Vade retro. Sai demônio desse corpo!!!

¡Por fin!

Se hizo la Luz. Se abrieron las tinieblas de mi entendimiento. Comprendí. Yo pensaba que estaban locos o que eran una manga de sinvergüenzas. Elevo mi plegaria al Cielo implorando perdón. ¡¡Están poseídos!! Siete pruebas al canto. Siete, como los sellos del Libro Sagrado.


1) Toda la vida del dieron para adelante a los sindicatos. Se rasgaron las vestiduras ante el menor intento de recortar su omnímoda (hoy devenida en omnipotente y omnívora) libertad. En épocas de gobierno rosadillo organizaron el de la Policía. Hoy, cualquiera para por cualquier cosa, tranca el país y no pasa nada. La Policía amagó un paro el fin de semana del Clásico, el Perro Vázquez (antiguo alzado en armas en defensa de los pobres) los amenazó con duras sanciones y les arruinó la medida. Nadie dijo “represión sindical”. PIT, Prensa ni Parlamento. Silencio en la noche. ¿Ya todo está en calma?

2) El sindicato del Consorcio Ambiental del Plata está en huelga. El Centro lleno de basura. ADEOM para perlado (dos áreas, 24 horas cada una de detención y descuento). La ciudad toda, ahora, tres días sin recolección. La mugre campea. Los Capitanes de los cruceros deciden no bajar turistas. Legítimo ejercicio de derechos laborales y empresariales. ¿Qué hace la IMM? Negocia mansamente con ADEOM durante el paro, “queda en espera” de su superior decisión y no levanta una bolsa. ¿Y qué más? ¡Siii! Intima al Consorcio a cumplir su tercerizada y esencial labor, so pena de alquilar camiones, contratar rompehuelgas y cobrárselos, más un 15% por administración (el carnereo es gratis). La empresa (vaya a saber cómo, pero seguramente no respetando la medida gremial) inmediatamente mejoró la situación de las principales arterias del Centro. O sea que la IMM da la pista: si es privado, tiene solución y los servicios se prestan, con o sin medidas sindicales. ¡Ooops!

3) El sindicato de cualquier empresa privada extiende grosera y arbitrariamente el derecho de huelga y ocupa; sin reacción visible del Gobierno como no sea para afirmar la validez de la medida, dislate jurídico oportunamente señalado hasta por el Comité de Libertad sindical de la OIT.

Dos sindicatos que no tienen nada que ver con Zonamérica le trancan la puerta 48 horas. Cero reacción.

Los trabajadores del Poder Judicial ocupan de tarde y de noche están en la calle; merced a la inmediata intervención policial ENCABEZADA POR EL PROPIO JEFE DE POLICÍA, que los desaloja a pedido de la hijoputérrima Suprema Corte hambreadora, prepotente y fascista. ¿O fue la infalible y para siempre bienamada Suprema Corte que declaró inconstitucional el caso de la Cra. Sabalzagaray y permitió encanar a un General activo? Hamlet reafiliated.

4) Previo a su asunción, el Presidente afirma respecto del mandato de las urnas sobre la Ley de Caducidad “…Respetaremos si nos gusta y si no nos gusta, respetaremos más”. Un embarazo después su Canciller presenta a nombre del PE un nuevo proyecto absurdo. Tras el papelón del mandato imperativo fallido, el Secretario de la Presidencia dice que lo propuesto era inconstitucional. Tironeado por todos lados, el Presidente dice que ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario, que el Canciller lo hizo de puro militante (mirá vos el blanquillo), que él no se mete en ese tema y que –pese a la expresa prohibición constitucional que le inhibe de actividad partidaria- el Presidente de todos los uruguayos acatará lo que resuelva SU partido. Pero hay más.

5) Cuando el Gral. Dalmao fue procesado, el Presidente de todos dijo “La Justicia habló”. Cuando un Fiscal (funcionario público dependiente del Poder Ejecutivo) pidió el procesamiento de Rodolfo Nin, su reacción fue: “No vamos a opinar del tema” para, segundos después, decir“… es una brutal exageración”. “Como te digo una cosa te digo la otra”. Tesis de Grado Medalla de Oro 2010, Vazqcheese High School for Low politicians.

6) No hay día que no se escape del INAU un delincuente contumaz y de alta peligrosidad. El Ministerio del Interior se opone a bajar la edad de imputabilidad porque dice que lo que hay que hacer es tenerlos bien guardados y le ofrece al INAU la Cárcel de Tablada, donde ello se asegura. El INAU dice que no lo sabe manejar y que no podría allí “rehabilitarlos”.(El Tatán sonríe, el Nico se carcajea y aceita el revólver para su cuarta muerte antes de los 18). Lo que es peor, en lugar de pedir ayuda para manejarlo o contratar a quien sepa, lo rechaza; manteniéndonos a merced de la barbarie. La Parda flora los demandaría por plagio, si pudiera pagar los servicios de Gonchancho Defiández.

7) Si bien el Presidente ya no emplea el vocabulario grotesco y soez que le caracterizó hasta necesitar votos moderados y se ha vuelto un abuelo pacífico y sabio que llama al entendimiento y la colaboración, no hay semana que algún dirigente sindical o político oficialista se desmadre verbalmente en algún medio. Los del SUATT dan vuelta tres o cuatro taxis por paro y ayer un energúmeno militante del MPP (bien apodado “el Caballo”) se introdujo –se dice que subrepticiamente, je je- a un Ministerio donde se reunirían tres Ministros y varias gremiales de gran peso a negociar un conflicto de enorme tensión y, al más puro estilo hermandad peronista de participación popular, trompeó en reiteración real a un representante sindical cuya tesitura no le parece bien. ¿Knock out a la esperanza era que se llamaba el programa?


Desconcertado por la desmesura y contumacia de la contradiccion, arrasada que fue mi de por sí escasa racionalidad, de hinojos pedí ayuda al Dios Goog-El y, milagro: el sordo cielo por fin me escuchó y encontré esto.

Síndrome demonopático (http://www.mercaba.org/Fichas/Satan/criterios_02.htm)

Caracterizada por "... la presencia de una identidad distinta que toma control sobre la conducta de la persona entra plenamente en la descripción de esta patología de la disociación. Esta segunda identidad siempre aparece con unos rasgos muy fijos: hablará con rabia, con ira, /… / con la expresión facial manifestando una gran tensión. En unos pacientes esta segunda identidad es locuaz en cuyo caso manifiesta procacidad en su vocabulario /… / En otros esta segunda identidad es casi muda, hablando en contadas ocasiones y de un modo extremadamente lacónico, sus intervenciones cargadas de odio y tensión tienen en común con el tipo anterior en que la voz cambia por efecto de esa ira contenida.” (1)

¡Aleluya! (2) ¡Tiene arreglo! ¡No están locos! Están poseídos. Hay que llamar al cura Elizaga y que los exorcice. Urgente. O mejor, María Quintarrueda, Pastor Vázquez: llamen a su amigo el Obispo.

Sha. Sha. Sha.

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(1) ¿Voz de Pastor o docente? Cualquier parecido con la realidad no es culpa mía.

(2) Del Hebreo Halləlûyāh (Gloria a (o alaben a) Dios)