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martes, 19 de julio de 2011

Sandino vive. La Revolución no. O tal vez si (en mí).

Hace ya demasiados años, un 19 de julio, el Mundo amaneció mejor.

Aunque aquí no pudiéramos celebrarlo públicamente, para gozo de los libertarios en Nicaragua había triunfado la resistencia popular y las tropas Sandinistas, pueblo en armas, derrocaban a la dictadura de Anastasio Zomoza Debayle; uno de los tiranos más sangrientos del Siglo XX (no el más antiguo pero) uno de los pocos que sobrevivían por entonces, de épocas aún menos democráticas del continente.

Décadas de ignominia parecían terminar ese día, y un ejército de veteranos de 20 años (y aún menos) comenzaban a forjar la última etapa de la (también última) ilusión de revolución libertaria para nuestros pueblos. Ríos de sangre inocente y culpable, decenios de ignominia, esfuerzo generoso y manipulación, cantidades universales de sufrimiento de los que siempre sufren, mande quien mande, gane quien gane, parecían ser suficiente.

Se inauguraba el último gobierno popular no emanado de las urnas de América Latina. Había que cambiar, de nuevo pero al revés, "los aperos de labranza por la pica y por la lanza, la humildad por la osadía"; y en vez de ganar la guerra, había que construir la Paz (que es con mayúscula sólo cuando suma pan y libertad, para todos).

Honor y gloria para los que construyeron e hicieron posible aquel sueño.

Comprensión y perdón para quienes se equivocaron de buena fe, a los que después de despertar de la gloriosa borrachera de alegría y magnífico ron (más dulce que nunca en la primera noche de amor sin sobresaltos), no pudieron preservar a aquel hermoso sueño, del desgaste cotidiano de gobernar.

Reconocimiento para los que pusieron el poder ganado con las armas y perdido en las urnas, en manos de sus legítimos dueños; aquellos por quienes habían dado todo, cuyo respaldo perdieron vaya uno a saber por qué.

Respeto (y, si podemos, comprensión) para el pueblo, que -en la calma de la libertad reconquistada- siempre parece querer más las cosas que los sueños.

Desprecio, y luego olvido, para quienes -mostrando que para ser revolucionario de verdad no alcanza con proclamarlo, así sea a los tiros- lo traicionaron, irguiéndose en nuevos señores del viejo explotado, enterrando por el resto de esta vida, mi ilusión de que "aquello" fuera no ya bueno, sino (apenas) posible.

Si bien hace años que en los Medios uruguayos no se recuerda esta fecha; más allá de mi desilusión, creo justos la recordación y el homenaje.

Empecinado, como siempre, me sigo diciendo: el sueño de Sandino vive; aunque algunos, en su nombre, hayan matado a la Revolución. Y, muy muy de a poquito, algo me sube, derechito, del corazón a la garganta... la anuda... y se escapa...

Ay Nicaragua, Nicaragüita,
la flor más linda de mi querer,
abonada con la bendita,
Nicaragüita,
sangre de Diriangen.
Ay Nicaragua, sos más dulcita
que la mielita del tapacá;
pero ahora que ya sos libre,
Nicaragüita,
yo te quiero mucho más.

~(:_ )

SAVAP

----- Original Message -----

From: Lic. Eldo Lappe

Sent: Friday, July 19, 2002 11:23 AM

Subject: Hoy es 19 de julio

viernes, 10 de junio de 2011

Flor y truco

Allá por diciembre del año pasado escribí una nota: "El Pepe, el Paco y el Pato: flor", http://eldo- lappe.blogspot.com/2010/12/el-pepe-paco-y-el-pato-flor.html). Allí decía:

"Bien particular ese viaje "privado". Con pasajes y gastos pagados por no sé quién, el Presidente de todos viajó a Madrid, con séquito de Ministros y jerarcas de empresas públicas (entre los cuales se encuentra, por razones seguramente de Estado, el Pato Celeste) para encontrarse con empresarios de tan cristalina gestión como Francisco Casal y Florentino Pérez. Ambos, como todo el mundo sabe, de origen humilde y devenidos ricos con el sudor no de sus frentes sino traficando hombres libres. Dicen por ahí (no yo, claro) que también brindando servicios que dejan todo limpio menos las conciencias. Qué mala es la gente.


¿Nuevos amigos o culebras? Chi lo sa. Buenos muchachos, tal vez; malas compañías seguro. Sin deslizar sombra de duda acerca de su honor, no es bueno que jerarcas del Gobierno de máximo nivel se manejen, en forma privada, con intimidad y en presencia de un único periodista, con empresarios poderosos; menos aún si uno de ellos tiene cuentas pendientes con la DGI y la Justicia. El mensaje es muy ambiguo, , por decir lo menos. En estas cosas, como la mujer del César. Ser y parecer".


Hoy mi alarma se redobla, al recibir vía Brecha (levantado por El Espectador) que el alias "Pato Celeste" no es el único de que dispone el Sr. Gustavo Torena, conocido en varias comisarías, Juzgados y establecimientos de reclusión por delitos tales como Estafa (varios), Hurto, Receptación, Falsificación de Documento público, etc.


Dirá el lector: "si ya le perdoné al Presidente, su legítima esposa, varios legisladores y ministros crímenes de sangre ¿por qué no operar una buena Amnistía con el pobre plumífero?". El problema es que los antecedentes más recientes que cito de este buen señor son de este siglo, no de los 60's. Bah, en realidad el problema no es ese, sino que el tipo disfruta de un estatus que le permite fotografiarse con el Presidente y sus pares de Brasil, Venezuela, etc., viajar en el charter oficial, entrar y salir de la Torre Ejecutiva con mayor facilidad que a las oficinas de la calle Tenfield.


Es una broma de Dios que estén en la calle Divina Comedia. Es una broma de ateos que un estafador contumaz tenga libre acceso al círculo más cercano a Presidente de la República. Y no es broma sino confirmación de sospecha, que hoy tenga que leer en la edición digital del propio Brecha "TENFIELD, MUJICA, LA IZQUIERDA Y EL FÚTBOL: Larga vida para el Rey. La posibilidad de que el Estado participe en la televisación del fútbol luce remota en el mediano plazo. A pesar de algunas versiones, en la órbita de Antel no se está discutiendo esa eventualidad, ni existen directivas concretas del Poder Ejecutivo en este sentido".


Caramba, qué coincidencia.


El Pepe, el Paco y el Pato ya no es flor. Ahora, también, hay truco.


SAVAP



martes, 7 de junio de 2011

Brum, Quebracho, una ética olvidada y dos sueños que no

Cada 31 de marzo, algunos conmemoramos el gesto de Don Baltasar Brum pegándose un tiro en la puerta de su casa porque la institucionalidad (máximo escudo de los débiles y soporte político de lo que conocemos como civilización) había sido vulnerada por el Presidente Gabriel Terra dando un Golpe de Estado.

Bien entrado junio, aún me duele el inaceptable olvido general. Inaceptable, que no inexplicable: no está en la Agenda de los Medios y, evidentemente, si no está en la tele, la radio o Tweeter o FB, no existe. Viene a mí una frase que, cada tanto, rememoro. "Los pueblos que olvidan su pasado están condenados a repetirlo". Hablo, claro, del pasado verdadero, del episteme histórico, no del pasado que se inventa caprichosamente, intentando el mentiroso (en vano, quiero creer) perpetuarse en la falsa memoria colectiva; como esa que hoy le encajan a los gurises en goebbeliana y vistosa versión con foto de Ramón 1º y todo. Quiera Dios que me equivoque en el caso. O que, al menos, la merecida condena no se cumpla en lo que me quede de vida. No siento merecerlo, así sea, por este tipo de recuerdos, reconocimientos y pataleos que frecuentan mi corazón.

Hay otro hecho en nuestra Historia que merece, también, un lugar de destaque en el tesoro memorioso y afectivo popular; cuya conmemoración correspondería por estas fechas y pasó casi tan inadvertido como aquél: la llamada “Revolución de Quebracho”. Tuvo lugar la última semana de marzo de 1886, cuando la flor y nata de la juventud ilustrada del país se alzó en armas contra el dictador Máximos Santos.

A la mayoría poco o nada nos hablaron de esto. Confío en tu interés y curiosidad y respondo a tu previsible pregunta: ¿Por qué me tendría que importar una más de las revueltas en la que se dio en denominar, con amarga precisión, "tierra purpúrea"? ¿Qué fue lo que pasó en Quebracho que merece recordarse?

Con el cuidado desorden que me caracteriza, respondo: casi nada. Al menos a estar por los cursos de Historia (y sus libros de texto), que sobrevuelan con injusta fugacidad y nada que valga la pena dicen, respecto del período de mayor modernización del país en el Siglo XIX: "el Militarismo". ¿Te acordás cuánto estuviste con el tema cuando estudiabas, lector?

Como, dado que seguís leyendo, no tenemos nada mejor que hacer, te cuento; y vos dirás si vale la pena. Empiezo por decir que, como pocas -muy pocas- veces, hay grandeza por todos lados; en el marco ineludible de la brutalidad que embebía a la época. Ahora sí que te sorprendí. Querés más, ¿verdad? Va.

Un grupo de jovencísimos orientales, blancos, colorados y constitucionalistas que, a pocos años de la masacre de Quinteros, se juegan, juntos, la vida por principios; enfrentando solitariamente al tirano, mientras el pueblo (que disfruta de la bonanza económica y la modernización instaladas a fuerza de palos por el tan denostado Latorre y desarrolladas por Santos, su seguidor) se mantiene completamente al margen.

Ochocientos y pico de muchachos, provenientes de familias acomodadas la mayoría. Claudio Williman, José Batlle y Ordóñez y su hermano Luis, Juan Campisteguy, Luis Melián Lafinur, Diego Lamas, Mateo Magariños, Arturo Soneira, Eugenio Garzón, Bernardo Berro, Setembrino Pereda, los generales José Miguel Arredondo, Lorenzo Batlle y Enrique Castro, Luis Michaelson, Joaquín Requena y García, Juan José de Herrera, Daniel Muñoz, Justino Jiménez de Aréchaga, José Zorrilla de San Martín, Martín Aguirre, los hermanos Vázquez, Ramírez y Rodríguez Larreta, Juan A. Estomba, Teófilo Gil y tantos otros que la muerte y el olvido se llevaron.

Vaya a saber qué podrían haber hecho los caídos, pero es muestra suficiente lo que algunos se destacaron posteriormente, como no sólo nuestro nomenclátor capitalino y nacional recuerda.

Absolutamente incompetentes en el manejo de las armas casi todos, levantaron su voz por la libertad, la democracia, la república verdadera. Y no se quedaron en eso. Cruzaron a Argentina para organizarse y ocasionaron más de un problema internacional al gobierno de Roca. A fines de marzo, como antes los triunfantes y gloriosos treinta y tres, deciden cruzar el río; desembarcando el 26 de marzo (eso conmemora la calle) en el saladero de Pedro Piñeyrúa, ubicado en la confluencia del arroyo Guaviyú con el río Uruguay. En el litoral uruguayo, los coroneles Trías y Pampillón organizaban la resistencia interna, conjuntamente con el caudillo de Cerro Largo, Ángel Muñiz.

La revolución no duró una semana. El general Máximo Tajes, designado para dirigir las fuerzas del Gobierno (cuatro mil soldados) venció y capturó el 31 de marzo en la zona de Quebracho (Paysandú) a casi toda la fuerza revolucionaria; y protagonizó allí el segundo acto de grandeza de esta historia, uno del mejor cuño artiguista, desusado, aún, tantos años después de Las Piedras.

"Pena de vida al que atente contra un prisionero", mandó.

Los vencidos fueron trasladados primero a Salto y luego a Montevideo; al cuartel general del Presidente Santos. Eran alrededor de seiscientos, y esperaban ser llevados, como correspondía, al paredón de fusilamiento. En determinado momento retumbó la voz del presidente Santos entre los gruesos muros del cuartel.

- "Buen día, mis valientes prisioneros" dijo. "Están Ustedes en libertad". Y, sin más trámite, se retiró.


Nada había sido en vano. De ahí en adelante, el régimen -que se había caracterizado por el autoritarismo, la cruda intolerancia partidista y la violación abierta de los derechos más elementales- cambiaría su tesitura.

En un gesto que habla de valores, convicción y utopía, los revolucionarios no aflojaron un tranco de pollo y se atrevieron a enviar al dictador una serie de puntos innegociables. El de Santos igualó el nivel, y crece en su estatura al sorprender mis prejuicios.


"Quieren humillarme", confió a un subalterno. ¿Y sabés qué? Me voy a humillar. Pero voy a conseguir lo que quiero.

No sólo recibió el desplante sin la clásica, brutal y esperable reacción del militar triunfador, sino que aceptó la mayor parte de lo propuesto; con lo que consiguió que algunos de aquellos ilustres futuros constructores del Uruguay que conocemos, se incorporaran al nuevo Gobierno.

Como antes José Pedro Varela, sin pensar en su propia imagen o peripecia, sino en el bien que podrían concretar a favor de la gente, una vez en el poder.

Ideales, valores y valor por un lado. Ideas, afán modernizador, conocimiento de los tiempos y visión, del otro. Sensatez, elevación de miras y grandeza en ambos bandos, integrados por gente que pudo ver a su adversario (al que enfrentó hasta derramando sangre) en toda la magnitud de sus luces y sombras y que, con la perspectiva de quien eleva el punto de mira, privilegia el bien general por sobre su propio orgullo y credo.

Orientales del Uruguay, como vos y yo, con verdadera visión fundacional y sentido de la Política (con P) y el servicio público, concepto que no necesita mayúsculas.

Verdaderamente inspirador. Lástima que ya casi nadie lo recuerde. O imite.

Lástima también, que a mi corazón y a mí, de andar y andar, nos duelan tanto las patas.

Paso la piedra.

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Así debió terminar este artículo, pero siempre hay un pero.

Hace meses me embucha un sueño rescatado. Otro, porque el primero es este que te conté. Porque es eso, mi sueño. No dejo de soñar con ver a los Orientales superar nuestras miserias políticas (y no sólo) y elevarnos del muladar en el que hace cincuenta años nos revolcamos. En una respuesta a su duro y afectuoso reclamo por mi perseverancia (a su parecer) opositora, no mucho tiempo atrás le confesé a un amigo algo que, mirándolo bien, me parece es el mismo sueño.

Le decía a Ricardo: “…Tengo tres artículos in mente, uno de ellos en tono medio "utópico". En él cuento que (believe it or not, este cínico, irónico, elitista, propagandista , opositor sistemático del progresismo triunfante y todos los etc. que me quieras aportar como calificativo) aún sueña con que este bendito pueblo consiga atender el llamado del General a " todos los orientales honestos". Sigo soñando con que ha de llegar el día en que todos los liberales progresistas uruguayos puedan reunirse por ideas (y no por intereses o votos), formar un gran partido y darle a los retrógrados de derecha e izquierda la estupenda patada en el culo que merecen; tras la cual dedicarnos con alegría a re-construir ese país "del medio", tan caro a nuestra idiosincracia, donde los ricos no sean tan ricos, los pobres tan pobres, "nadies sea más que nadies" y todo ande "bastante bien".

Sé que si eso sucede, allí nos vamos a encontrar, en un abrazo enorme. Sólo que estoy medio viejo, y no quisiera esperar tanto.

¿Cuándo venís por acá? ”.

SAVAP

Eldo Lappe

martes, 7 de diciembre de 2010

El Pepe, Paco y el Pato. Flor.

Flor: Tres cartas del mismo palo.

Una pieza y dos el mismo palo.

Dos piezas y una que sume.

O tres piezas.


Reglamento del Truco uruguayo)


Ahora que quiere arreglar la vereda en vez de cambiar el mundo, el Señor Presidente de la República ha descubierto que la inversión extranjera no es el Diablo en calzoncillos, como solía afirmar cuando invitaba a los malos (*) a alojarse involuntariamente a precios de oro, o se las daba con tutti por una buena causa.


Así pues, no sólo va al Conrad a decir “Bienvenidas las inversiones” sino que promete a los capitalistas los beneficios que les da cualquier país civilizado e inteligente. Y capitalista, claro.


Tan es así que, para desmentir que la calidad de la democracia está en peligro, al regreso de un viaje privado (?) declaró complacido que algunos belinunes (que no consultaron al Cookie ni a Talvi) van a poner dos mil millones de dólares asociados con UTE.


Bien particular ese viaje "privado". Con pasajes y gastos pagados por no sé quién, el Presidente de todos viajó a Madrid, con séquito de Ministros y jerarcas de empresas públicas (entre los cuales se encuentra, por razones seguramente de Estado, el Pato Celeste) para encontrarse con empresarios de tan cristalina gestión como Francisco Casal y Florentino Pérez. Ambos, como todo el mundo sabe, de origen humilde y devenidos ricos con el sudor no de sus frentes sino traficando hombres libres. Dicen por ahí (no yo, claro) que también brindando servicios que dejan todo limpio menos las conciencias. Qué mala es la gente.


¿Nuevos amigos o culebras? Chi lo sa. Buenos muchachos, tal vez; malas compañías seguro. Sin deslizar sombra de duda acerca de su honor, no es bueno que jerarcas del Gobierno de máximo nivel se manejen, en forma privada, con intimidad y en presencia de un único periodista, con empresarios poderosos; menos aún si uno de ellos tiene cuentas pendientes con la DGI y la Justicia. El mensaje es muy ambiguo, , por decir lo menos. En estas cosas, como la mujer del César. Ser y parecer.


Dejando la forma de lado, me apresuro a saludar con sincera alegría la metamorfosis de fondo implícita en todo o antedicho e, ilusionado, suelto un estentóreo ¡Bienvenido! Abolla mi ilusión nuevecita la pena de observar lo lejos que estoy de saber cómo se ata por el rabo estas flexibles y modernas moscas capitalistas sociales con las posiciones de los viajeros ante los plebiscitos del 92’, 2003 (empresas públicas y ANCAP) el del 2004 (agua), elFrigonal, el SOYP XXI y otros tesoros fósiles del Programa. A Dios gracias, no es mi problema.


Pensar que, éstos mismos, en los 80’ le decían panqueque a Flores Silva. ¡Marchaste Manolo! ¡A la cola, neneeeee!


Habiéndome apresurado a celebrar lo celebrable, más me he de tardar en proclamar la integración del Presidente y adyacencias al creciente grupo de orientales que verdaderamente creemos que, más allá de maquillajes, buenas intenciones y declaraciones de vocación de servicio público por parte de filósofos de cinco pesos, representantes sindicales y políticos oportunistas, hace años que -con notorias diferencias internas y contadas excepciones- nuestro Estado apesta.


No los veo aún integrados de alma a ese vapuleado, heterodoxo y nada homogéneo agrupamiento cuyos integrantes, hace 25 años, venimos insistiendo con que debe promoverse la asociación de las empresas públicas con pares privadas serias, así como la aplicación en toda la Administración pública de criterios de eficiencia y vínculo funcional propios del único sistema que, probadamente, funciona: el privado. Tanta libertad como sea posible, tanto Estado como sea necesario. Modesto catecismo.


El Estado benefactor, que tanto bien nos hizo hace cien años, dejó de serlo para la Sociedad toda en beneficio de sus empleados y de grupos sociales marginales; no todos cuyos miembros encarnan una inversión éticamente defendible, bien que humanamente irreprochable. Y eso tiene que cambiar, porque se llama des-democratización, corporativismo, clientelismo y demagogia; y no se lleva bien con la igualdad ante la Ley y la democracia representativa a que manda la Constitución.


Sé que los otros lo hacían también pero ¿no era que éramos el cambio?


SAVAP


~(:)

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(*) Creo que llevaba ih antes de la o, pero era tan chiquito...

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cruz Repeluz. Vade retro. Sai demônio desse corpo!!!

¡Por fin!

Se hizo la Luz. Se abrieron las tinieblas de mi entendimiento. Comprendí. Yo pensaba que estaban locos o que eran una manga de sinvergüenzas. Elevo mi plegaria al Cielo implorando perdón. ¡¡Están poseídos!! Siete pruebas al canto. Siete, como los sellos del Libro Sagrado.


1) Toda la vida del dieron para adelante a los sindicatos. Se rasgaron las vestiduras ante el menor intento de recortar su omnímoda (hoy devenida en omnipotente y omnívora) libertad. En épocas de gobierno rosadillo organizaron el de la Policía. Hoy, cualquiera para por cualquier cosa, tranca el país y no pasa nada. La Policía amagó un paro el fin de semana del Clásico, el Perro Vázquez (antiguo alzado en armas en defensa de los pobres) los amenazó con duras sanciones y les arruinó la medida. Nadie dijo “represión sindical”. PIT, Prensa ni Parlamento. Silencio en la noche. ¿Ya todo está en calma?

2) El sindicato del Consorcio Ambiental del Plata está en huelga. El Centro lleno de basura. ADEOM para perlado (dos áreas, 24 horas cada una de detención y descuento). La ciudad toda, ahora, tres días sin recolección. La mugre campea. Los Capitanes de los cruceros deciden no bajar turistas. Legítimo ejercicio de derechos laborales y empresariales. ¿Qué hace la IMM? Negocia mansamente con ADEOM durante el paro, “queda en espera” de su superior decisión y no levanta una bolsa. ¿Y qué más? ¡Siii! Intima al Consorcio a cumplir su tercerizada y esencial labor, so pena de alquilar camiones, contratar rompehuelgas y cobrárselos, más un 15% por administración (el carnereo es gratis). La empresa (vaya a saber cómo, pero seguramente no respetando la medida gremial) inmediatamente mejoró la situación de las principales arterias del Centro. O sea que la IMM da la pista: si es privado, tiene solución y los servicios se prestan, con o sin medidas sindicales. ¡Ooops!

3) El sindicato de cualquier empresa privada extiende grosera y arbitrariamente el derecho de huelga y ocupa; sin reacción visible del Gobierno como no sea para afirmar la validez de la medida, dislate jurídico oportunamente señalado hasta por el Comité de Libertad sindical de la OIT.

Dos sindicatos que no tienen nada que ver con Zonamérica le trancan la puerta 48 horas. Cero reacción.

Los trabajadores del Poder Judicial ocupan de tarde y de noche están en la calle; merced a la inmediata intervención policial ENCABEZADA POR EL PROPIO JEFE DE POLICÍA, que los desaloja a pedido de la hijoputérrima Suprema Corte hambreadora, prepotente y fascista. ¿O fue la infalible y para siempre bienamada Suprema Corte que declaró inconstitucional el caso de la Cra. Sabalzagaray y permitió encanar a un General activo? Hamlet reafiliated.

4) Previo a su asunción, el Presidente afirma respecto del mandato de las urnas sobre la Ley de Caducidad “…Respetaremos si nos gusta y si no nos gusta, respetaremos más”. Un embarazo después su Canciller presenta a nombre del PE un nuevo proyecto absurdo. Tras el papelón del mandato imperativo fallido, el Secretario de la Presidencia dice que lo propuesto era inconstitucional. Tironeado por todos lados, el Presidente dice que ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario, que el Canciller lo hizo de puro militante (mirá vos el blanquillo), que él no se mete en ese tema y que –pese a la expresa prohibición constitucional que le inhibe de actividad partidaria- el Presidente de todos los uruguayos acatará lo que resuelva SU partido. Pero hay más.

5) Cuando el Gral. Dalmao fue procesado, el Presidente de todos dijo “La Justicia habló”. Cuando un Fiscal (funcionario público dependiente del Poder Ejecutivo) pidió el procesamiento de Rodolfo Nin, su reacción fue: “No vamos a opinar del tema” para, segundos después, decir“… es una brutal exageración”. “Como te digo una cosa te digo la otra”. Tesis de Grado Medalla de Oro 2010, Vazqcheese High School for Low politicians.

6) No hay día que no se escape del INAU un delincuente contumaz y de alta peligrosidad. El Ministerio del Interior se opone a bajar la edad de imputabilidad porque dice que lo que hay que hacer es tenerlos bien guardados y le ofrece al INAU la Cárcel de Tablada, donde ello se asegura. El INAU dice que no lo sabe manejar y que no podría allí “rehabilitarlos”.(El Tatán sonríe, el Nico se carcajea y aceita el revólver para su cuarta muerte antes de los 18). Lo que es peor, en lugar de pedir ayuda para manejarlo o contratar a quien sepa, lo rechaza; manteniéndonos a merced de la barbarie. La Parda flora los demandaría por plagio, si pudiera pagar los servicios de Gonchancho Defiández.

7) Si bien el Presidente ya no emplea el vocabulario grotesco y soez que le caracterizó hasta necesitar votos moderados y se ha vuelto un abuelo pacífico y sabio que llama al entendimiento y la colaboración, no hay semana que algún dirigente sindical o político oficialista se desmadre verbalmente en algún medio. Los del SUATT dan vuelta tres o cuatro taxis por paro y ayer un energúmeno militante del MPP (bien apodado “el Caballo”) se introdujo –se dice que subrepticiamente, je je- a un Ministerio donde se reunirían tres Ministros y varias gremiales de gran peso a negociar un conflicto de enorme tensión y, al más puro estilo hermandad peronista de participación popular, trompeó en reiteración real a un representante sindical cuya tesitura no le parece bien. ¿Knock out a la esperanza era que se llamaba el programa?


Desconcertado por la desmesura y contumacia de la contradiccion, arrasada que fue mi de por sí escasa racionalidad, de hinojos pedí ayuda al Dios Goog-El y, milagro: el sordo cielo por fin me escuchó y encontré esto.

Síndrome demonopático (http://www.mercaba.org/Fichas/Satan/criterios_02.htm)

Caracterizada por "... la presencia de una identidad distinta que toma control sobre la conducta de la persona entra plenamente en la descripción de esta patología de la disociación. Esta segunda identidad siempre aparece con unos rasgos muy fijos: hablará con rabia, con ira, /… / con la expresión facial manifestando una gran tensión. En unos pacientes esta segunda identidad es locuaz en cuyo caso manifiesta procacidad en su vocabulario /… / En otros esta segunda identidad es casi muda, hablando en contadas ocasiones y de un modo extremadamente lacónico, sus intervenciones cargadas de odio y tensión tienen en común con el tipo anterior en que la voz cambia por efecto de esa ira contenida.” (1)

¡Aleluya! (2) ¡Tiene arreglo! ¡No están locos! Están poseídos. Hay que llamar al cura Elizaga y que los exorcice. Urgente. O mejor, María Quintarrueda, Pastor Vázquez: llamen a su amigo el Obispo.

Sha. Sha. Sha.

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(1) ¿Voz de Pastor o docente? Cualquier parecido con la realidad no es culpa mía.

(2) Del Hebreo Halləlûyāh (Gloria a (o alaben a) Dios)

miércoles, 16 de junio de 2010

Hoy es 16 de junio


Más allá de la falta de educación y de estatura cívica, política e histórica de una Administración municipal capaz de tener el Monumento a Wilson en el estado infame que lo mantiene, repito, como hace muchos años: hoy es 16 de junio.


La respuesta de muchos, probablemente sea "Sí. ¿Y qué?” Juega Uruguay, se levanta el piquete, mañana es diecisiete...


El sábado 16 de junio de 1984 fue, desde mi punto de vista, un día clave para el país. Ese día, regresó de su exilio el Sr. Wilson Ferreira Aldunate, y cada uno seguramente tiene una opinión al respecto y sobre él. O no, pero el tema no es ese.

La tarde anterior, caminando por el Centro, había visto pasar jeeps con ametralladoras de combate empuñadas por soldados de pie, seguidas por camiones de tropas, tanquetas y tanques. Iban a tomar posición en la zona portuaria.


Nunca he sido demasiado valiente, pero ese vano intento amedrentador sólo consiguió despertar en mí una rebeldía final, arrinconada hasta entonces por el miedo.

"Otra vez, no", sentí que me decía "esa" voz que todos alguna vez escuchamos dentro.

"Una vez, ya no salimos a la calle, pero ahora ya sabemos cómo es vivir en el terror. Si no se van, ya no importa. Tiene razón Juan Chahuanco: para vivir como vives mejor no morir de viejo". A esa altura tenía casi 30 años, y una hija de tres. Ambas cosas también me empujaban. Al miedo y a la decisión.

Esa noche no dormí. Reuní todo el (poco) coraje que uno encuentra después de vivir once años con miedo y -muy tempranito- me fui para Agraciada y Nueva York, en la zona donde se suponía nos reuniríamos con otros locos como yo, para manifestar.


Era una hermosa mañana y el panorama, desolador. Unos puñaditos de gente que más evidenciaba su candor que su práctica militante o de lucha callejera, exhibía una modesta y decorosísima decisión sólo superada por su terrible indefensión y falta de condiciones para enfrentar lo que se venía.


Alcanza recordar que por entonces la represión había recrudecido, en directa proporción con la expresión cada vez más inocultable de que la gente estaba harta de los militares. Un tiempito antes, en la feria de Tristán Narvaja le habían pegado a todo el mundo: no se salvaron ni las viejas con la chismosa en la mano, los puesteros. Nadie.


Ahora, habían sacado los tanques. Los granaderos estaban prontos como siempre, y cerca como nunca. Frente a ellos, esperando, con la mansa decisión del que sabe que tiene razón, poco para perder y mucho para ganar, mujeres de tacos altos y cartera, veteranos heroicos (entre los que recuerdo nítidamente a Maneco Flores Mora, por entonces ya herido de muerte por la enfermedad, pero con el alma y la pluma en flor) y unos cientos de nosotros.


Los helicópteros sobrevolaban continuamente la zona, a baja altura, aturdiéndonos con ese sonido característico, para siempre asociado al genocidio de Vietnam, al de Afganistán, y a tantas otras gestas brutales en contra de los pueblos del mundo.


Como a las once y media de la mañana, una columna impresionante de militantes de Izquierda, que habían decidido reunirse detrás del Palacio Legislativo, se reunió con el ya no tan pequeño grupo inicial, confundiéndose en el apretado abrazo de un pueblo que sabe qué es importante y qué no; tan característico de aquella época, hoy tan penosamente lejano.

No pasó nada. Éramos demasiados como para reprimirnos. Wilson fue preso, sus acompañantes cada uno para su casa, y al sábado siguió el domingo.


Pero ya nada sería igual. Aquel glorioso (hoy olvidado) día, un montón de uruguayos le habíamos dicho a los militares, pacífica y decididamente, que la cosa no daba para más. Que ya no había nada que ellos pudieran hacer, más que volver en silencio al lugar de donde nunca debieron salir.


Desde entonces tengo la sensación de que hay un día color corazón que falta en el almanaque, pero probablemente está en el alma de algunos de nosotros mucho más que otros que sí son festivos (al menos en el almanaque).


Para este peladito, el 16 de junio es el Día de la Dignidad; y si fuera feriado, debería estar destinado a conmemorar y volver a disfrutar de algo que hicimos entre todos: recuperar el control de nuestra vida como nación.


No dejo de soñar que vuelvan a nuestra alma la alegría, la esperanza, la tolerancia y la claridad que supimos exhibir entonces.


SAVAP

Eldo Lappe


Estertores piqueteros o Cómo citar a Juana de Arco, el Cr. Damiani, a Rapela y cinco más, sin morir en el intento.


La culpa la tiene el Gobierno (siempre). Hoy, este, que es amigo de los K pero no estatiza la transmisión del fóbal.


Hice todo rapidito, pensando en mandarme un cafecito irgrapés y ver el partido do mais grande do mundo frente al representativo de uno de los pocos sobrevivientes del Jurásico ideológico, invisible para su propio pueblo. Terminé. Ahhh. Me senté. Tomé el control remoto. Clic, clic, clic, clic, clic. Como decían Juana de Arco, Luis XVI, Robespierre, De Gaulle y le dijo Zidane al tano que le habló mal de la hermana: ¡MERDE!


En el 12 Silvina Garrate D’ici, indignada, dice que la Alfano tendría que hacerse ver (como si no fuera el leitmotiv de su existir, y no lo consiguiera ya bastante). En el 5, los sucesores (ingleses) de El Viejo (alemán) protagonizan una (otra) serie policial vieja y horrible. En el 4 el filósofo afro oriental Cheng Ghe Morales habla de Kabalah o tal vez de sus cábalas para el Mundial. Como tirar la camiseta no era la primera, cambié antes de que dijera la segunda. En el 10 dos señoras estudiantes universitarias se agarran de los pelos al grito de “idiotaimbécil” extraña interjección en sí, más aún si proferida en Latino neutro.


Así pues, lo único que me queda es escribir. Debí decir pensar y escribir. Igual nadie me cree. Y tienen razón: la verdad es que suelo escribir primero y después ver qué salió. Si lo merece, lo tiro y a otra cosa. Caso contrario, lo “emprolijo” como decía el Contador y “se exprime” al decir de Cantinflas. Estoy “citero” hoy. La edad tal vez, la yerba nueva, el alcohol, el frío...


Extrañamente, no es el caso. Como fui al Doctor y me comí 70 minutos de amansadora, me dio como para reflexionar un poco acerca de la novela épica “Los héroes de Arroyo Verde: crónica de una muerte anunciada pero dilatada”, en cuyo capítulo 2531 parece que un personaje secundario dirá que hay posibilidades de que alguien razonable tome la palabra en una Asamblea de la ídem.


No será hoy, eso es casi seguro, ya que -a estar por las palabras de su Asesor Letrado- lo que se intentará (tras proponer una barbaridad más) es demostrar que es Uruguay el que -además de ser el causante del conflicto- obstaculiza el proceso de solución al bloqueo pues se opone a una fiscalización “imparcial” en la planta de UPM.


Difíciles de empardar el mesianismo y el desajuste a la realidad exhibidos por esta gente, sobre todo para alguien que, como uno, anda a tientas por la vida tratando de entender un poco nomás, no de encontrar la Verdad, mucho menos de hacerla suya y, después del cigarro de rigor, defenderla del ataque de los malvados. A fuer de sincero: si la encontrara, probablemente no la reconocería, y si lo hiciera, seguramente no sabría qué hacer con ella.


Así que, como tampoco me gusta perder, voy a tener que tratar de cambiar el terreno donde se disputa el imposible debate y de llevarlo a alguno en el que me sienta más seguro. Podrían ser Lógica, Institucionalidad, Derecho, Principios.


Varias primeras planas y todos los canales hablaban ayer a los gritos del tema. Me centraré en la de El País, por ser la más espantosa: “PIQUETE: CANJEAN CORTE POR CONTROL EN BOTNIA”. Escuché por allí que el Presidente Mujica y la Cancillería serían proclives a analizar dicha posibilidad.


Como decía Tincho Zabala: Yo, antes de hablar, quisiera decir unas palabritas:


NO – NAO – NON – NEIN – NIET - LO


¿Por qué no? Empiezo por lo más burdo. Dijo el General Rapela en los 80’: “A los ganadores no se le ponen condiciones”. Le fue mal con el juicio de la Historia, pero tenía razón. No es lógico negociar nada más.


Institucionalmente, es absurdo también. Cuando un loco tira el caramelo para comerse el papel, no es de buena gente sino de orates agarrarlo y comérselo. La Asamblea Ambiental de Gualeguaychú es un club de amigos y Uruguay es un país. Un país que intenta ser serio. De primera, decían por ahí.


Si los señores piqueteros no lo comprenden, si osan vituperarnos porque incumplimos aspectos formales del Tratado de 1976 (justo ellos, que llevan tres mandatos de su propia Justicia incumplidos y amenazan con desacatos perpetuos), si acostumbran negociar con sus jerarcas políticos (y éstos con ellos) en téminos de toma y daca, si aceptan aliento y plata de gobiernos tan inmorales como para dárselos primero y denunciarlos luego civil y penalmente por las prácticas antes promovidas, si en lugar de accionar en la misma Justicia con que los asustan amenazan a los gobernantes en los Medios… si todo eso, allá ellos. Todos ellos.


Y acá nosotros. Acá. Del otro lado de los anchos ríos de agua, cultura política, seriedad e institucionalidad que, jodidos como estamos, nos siguen separando de nuestros vecinos.


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Cambio el escenario por el del Derecho. Si el Gobierno argentino se desdijera una vez más y, en lugar de cumplir ahora sí el mandato judicial de 2006, hiciera suyo el planteo piquetero, el respaldo jurídico de reclamar una negociación así sería -por lo menos- discutible; y aceptarla a priori, inadecuado. El Tratado de 1976 y el fallo de La Haya hablan de la conservación conjunta de la calidad de las aguas del río, no del monitoreo argentino de nuestro desarrollo industrial costero ni de los gases que salen de ningún orificio. Es chancho, ilegal e injusto. No ha lugar.


Otro enfoque: Uruguay fue acusado en La haya y sobreseído. A sabiendas de mentir, Argentina dijo que la planta contaminaba. Quedó más que claro que no es así y, fiel al formato prescrito, el fallo dice que la parte acusadora “no pudo demostrar” que la planta contamina en ninguno de los modos que se dijo lo hacía. Los piqueteros insisten en que sí. Pues a probarlo y, mientras, a callar.


Otro sí: dudo que el Estado tenga potestades para entrar de prepo en la planta a inspeccionar nada. UPM es una empresa privada, con derechos y obligaciones, una de las cuales es producir bajo un protocolo acordado con el MVOTMA. Es potestad del Ministerio (indelegable, aunque en gesto de buena voluntad pueda ofrecerse realizarla en forma conjunta, como se ha hecho desde siempre) analizar los efluentes donde estos se vierten y sancionar en caso de sobrepasarse los máximos permitidos. Nada más.


Libertad responsable y autoridad legítima y ejercida le dicen. Pero ¿qué le va a enseñar este pelado pecador al Santo Oficio Ambiental, Defensor de la Legalidad Mundial por añadidura? ¡Salva tu alma, Lappe! Besa la Cruz y arde!!!



Del lado de los principios la cosa no anda nada mejor. La comunión con rueda made in UNASUR fue lo máximo que se puede tragar este amansado pueblo sin patalear.


Sé que dicen por ahí que soy medio mal arreado, levantisco y rebeldón, pero eso es porque no me conocen del todo. De puro arrebatado me arrogaré (por vez primera y un ratito) representatividad de la indignación de muchos de mis compatriotas con esta gente y por este tema. De los porteños desde 1811 hasta ahora hablamos otro día.


Algo dejaron en el aire de nuestra tierra los que eligieron irse por el Ayuí para no dejar de ser lo que eran, imprimiendo en el libro de la mejor Historia americana, a huevograbado y color Dignidad, la bella página del Éxodo del Pueblo Oriental.


De principios se trata. Va uno: jamás digo “hay que hacer” lo que no hago. En 1992 la delegación uruguaya a mi cargo recibió de sus pares del “MERCOSUR turístico” la solicitud de preparar el material promocional para la presentación conjunta en la Feria de Sevilla. Un día el Secretario de Turismo de la Nación argentina, don Francisco Mayorga, no tuvo mejor idea que mandar a un colaborador pedirme por teléfono que le enviara lo que tuviera “para revisarlo y poder viajar tranquilo” a la capital andaluza. Esperé pacientemente a que se me bajara la calentura, escribí, borré, mejoré, lo escrito y, camuflado entre bellos giros retóricos muy diplomáticos deslicé un “…terminado el Virreinato, cesó la supervisión bonaerense de los actos del gobierno de este lado del Río”. Fue la única vez que, en siete años (después de ladrarme un “¡¿Cómo le va a decir eso?! ”) vi sonreir al Ministro Villar de “ese” modo. “Síga con lo suyo.” me dijo. Y todo siguió normalmente, sine nulla sanguinis aefussione.


Cierro como empecé, hablando en lenguaje directo, como para que los hermanos insurrectos de allende el río me puedan entender. .


¿Levantar el bloqueo por 60 días a cambio de…? Nooo. Nada. Minga. De acá. Pindonga diría el Señor Presidente si fuera el mismo; si fuera él mismo. No sé si no es, pero sí sé que no puede. Por eso lo digo yo, en nombre de los modestos y molestos habitantes de la Provincia Rebelde, los ingobernables, dijera Latorre.


Uruguay no avisó que iba a construir y el Supremo Tribunal Internacional entiende que no corresponde sanción por eso. Golazo. Festejen piqueteros festejen. La planta contamina aire agua y tierra dentro de lo permitido. 1 a 1. No se reubica 2 a 1. No se inspecciona por dentro, no todo. Mucho a 1. Marcharon. A llorar atrás del biombo.


Y a rajar que hay chinches. Si algún día en su hermoso e institucionalmente arrasado país priva la Ley, los que se queden quietos van a pagar por todo el daño que vienen haciendo irresponsable e impunemente, hace demasiado tiempo.


Y será Justicia.